jueves, 8 de agosto de 2013

Sobrevivientes

 - PRÓXIMAMENTE -



Tara tiene dieciocho años, esta en su ultimo año del instituto, le gusta diseñar su propia vestimenta, teñir su cabello de colores y cantar en su banda de Punk-Rock. Benjamin es su mejor amigo y ambos se conocen de toda una vida, Tara tiene un cariño sumamente especial por Ben, el ocurrente bromista e impetuoso Ben, ambos viven juntos bajo la tutela de Eva, quién los ha educado como si fueran sus hijos. La vida de Tara parece completamente  normal, incluso cuando conoce a Cedric, un chico de clase alta y de quién Tara no puede evitar sentirse encantada por él, sin embargo las cosas no son como parecen puesto que ni Tara ni Ben son lo que parecen, descendientes de una raza ancestral la cual durante siglos ha sido cazada en secreto y sin piedad. Las cosas cambiaran cuando Tara descubra que en realidad Cedric tampoco es el inocente y dulce joven que parece, sino el cazador asignado con la misión de asesinarla. 

Estación - Capitulo V

Capítulo V 
Sueños de cosas que nunca fueron 

Ves cosas y dices, "¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?". 
George Bernard Shaw 


Sin saber exactamente como, Oliver condujo de regreso a Cambridge, llego a su departamento y se encontró con la versión popular de resacón americano; Edward tirado sobre la alfombra con la ropa hecha jirones alcoholizado hasta la médula, se pregunto como es que había regresado, sobre todo por que al parecer aún continuaba en estado etílico. Oliver ayudo al chico a levantarse, le saco la camisa y le aseo lo mejor que pudo para ahuyentar el olor a vómito, luego le dejo sobre la cama sin deshacer y se abrió paso propiamente hasta la ducha.  

Sólo mientras el agua helada le caía por el adolorido cuerpo, Oliver pudo permitirse mostrar debilidad, el agua le picaba como agujas heladas pero solo ayudaban a distraerlo de un dolor mayor, el dolor que sólo un corazón roto puede provocar. 

*** 

Joanne llego a casa poco antes de que el sol se ocultara en el horizonte, esa mañana había despertado recargada en el pecho de Oliver aun que hasta cierto punto ambos continuaban siendo extraños, sus ropas estaban sucias y  húmedas, ella se había apartado con cuidad, intentando no despertar al chico, había enroscado los brazos alrededor del cuerpo y había echado a andar de regreso a la casita azul.  

Al parecer la fiesta había terminado hacia unas horas, ya fuera por agotamiento o por embriaguez, o quizá por que alguien había tenido la grandiosa idea de seguir la fiesta en algún otro lugar... mientras caminaba Joanne intentaba no lastimar sus pies desnudos con vidrios rotos y basura que estaba por todos lados, se pregunto como es que nadie decía nada con respecto a las supuestas fiestas semestrales que se celebraban en ese lugar, provocaban un montón de ruido, reunían a un montón de ebrios y dejaban tanta basura que parecía el Times Square luego de la fiesta de año nuevo. No encontró a Ed, ni rastro de él por ningún lugar y sintió un poco de culpa con el chico que se había mostrado tan amable y a quién ella había dejado plantado, al desaparecer durante toda la noche con un extraño, encontró su pequeño bolso, impresionantemente intacto detrás de un sillón en la salita principal, dónde había supuesto la noche anterior que sería un lugar seguro para guardarlo.  

Abrió el pequeño bolso y saco el móvil, miro la pantalla, varías llamadas perdidas, camino con cuidado de no lastimarse o tropezar con alguno de los cuerpos alcoholizados que al parecer habían caído en el transcurso de la mañana luego de haber velado entre música, alcohol y otras sustancias prohibidas, marco entonces un número en el móvil y llevando el auricular a la oreja escucho el tono al otro lado de la línea, una voz contesto y ella en casi un susurró solamente espeto -Soy Emma, ¿Puedes recogerme? -   


-Haber si lo entiendo todo...- Edward le daba vueltas  al wafle que tenía a medio comer entre los dedos, justo haciendo círculos , frente al cansado rostro de Oliver.  
-¿Entonces, luego de que Miranda te rompiera en pedazos tu amargado... digo... de que Miranda demostrara que  tu tenías un corazón el cual romper, saliste a embriagarte y conociste a una chica súper sexy con quien pasaste la noche? -, Ed entrecerró los ojos y dio una mordida a su wafle, luego trago y le mostró los dientes en una sonrisa un tanto maliciosa, -Eso es.... macho! - exclamo de repente con una inesperada palmada sobre la espalda de su amigo y una palpable excitación en la voz.  

Oliver meneo la cabeza -No es lo que tu sucia cabeza tiene en mente Ed, ya te lo dije, la conocí y técnicamente pasamos la noche juntos... dormidos... empapados y debajo de una manta - Oli puso mucho énfasis en la palabra "dormidos" aun que para Ed tenía la misma emoción que si hubiera dicho "Sexo salvaje en la playa", al notarlo Oliver puso los ojos en blanco e ignoro a su amigo quién hacía demostraciones obscenas al respecto con las manos. 


*** 
La semana había transcurrido con la misma poca emoción que había iniciado, todo el mundo hablaba de lo genial que lo habían pasado y los ya iniciados en hermandades presumían sus moretones y sus cabezas calvas por los pasillos del lado de sus nuevos "hermanos", pertenecer a una hermandad siempre le había parecido estúpido a Oliver, quién en sus mejores días había hecho locuras peores que embriagarse y correr desnudo por el campus detrás de un lechón, pero al menos había sido por dinero y no por una falsa e insulsa popularidad de campus. 

Camino sin prestar demasiada atención a nadie en particular y decidió que dejaría a un lado los deberes para relajarse un rato con una lectura, Oliver no era de los que alardearan bastante de su gusto por la lectura, pues eso entre hombres podría tomarse con burlas, incluso él lo sabia por que más de una vez había participado en el acto contra otros compañeros, gracias a dios el campus era enorme y había tantos jardines que era fácil escabullirte detrás de un abeto y ponerte a leer, y así lo hizo, saco un desgastado ejemplar de bolsillo y dejo caer la mochila a un lado sentándose sin cuidado a la sombra de un viejo abeto cerca de la facultad de la escuela de negocios.  

Tennyson! - una vocecilla dulce, cantarina y la cual únicamente recordaba a causa de los sueños de la ultima semana lo sorprendió, volteo la cara hacia la figura que lo contemplaba - No pareces la clase de persona que leería poesía -  el rostro ahora iluminado por la luz del día, le pareció aún más hermoso que la noche en que la había conocido, la chica llevaba un sencillo vestido verde, suelto en el cuerpo con un cinturón ajustado a su diminuta cintura que hacía juego con sus vaqueras, la contemplo como si ella fuera un espejismo y sin pensar enarbolo una sonrisa picara y amable -Y tu no pareces de la clase que suele utilizar botas vaqueras, Hanna Montana -  ella soltó una risilla y se sentó junto a él, el suave cabello le golpeaba las mejillas, lo llevaba suelto y suaves ondas se formaban en las puntas -Ya, me has pillado - contesto mientras cruzaba los brazos sobre las rodillas y miraba el pasar del resto de los estudiantes.  -Tampoco recuerdo que te hubieras despedido - dijo de pronto Oliver mientras la chica desviaba sus ojos color del mar hacia él, su gesto cambio de repente apretando ligeramente los labios - ¿Tenía que haberlo hecho?- pregunto de pronto en un tono un tanto altanero mientras levantaba una ceja, Oliver entonces recordó la noche en la que la vio por primera vez, una flor hermosa pero letal, cuya belleza solo era re considerable luego de haberse pinchado con sus espinas cargadas de agonía.  

Oliver quería decir algo más pero de pronto y sin pensarlo las palabras salieron brotando como agua de sus labios - ¿Por qué no salimos el viernes? - la chica abrió los ojos como platos ante la repentina e inesperada invitación del chico - ¿A caso me estas invitando a salir?-  pregunto de pronto mientras Oli sacudía la cabeza lenta e involuntariamente asintiendo, mordiendo ligeramente sus labios como si no quisiera dejar abrir la boca y cometer otra imprudencia. El rostro de Joanne se relajo, frunció el ceño en gesto pensativo mientras su mirada, se desviaba hacia el césped y finalmente hablo - El viernes estoy ocupada - Oliver entonces sintió como un agujero de decepción pero antes de que pudiera replicar, la mirada clara de Joanne se poso en su cara y continuo - Pero el Sábado, puedes pasar por mi después de las seis - ella abrió entonces su bolso y tomo un bolígrafo, le tomo el libro de las manos al chico y anoto un número, luego antes de dejarle de nuevo el libro en la mano leyó -"Pequeña flor, si pudiera captar tu esencia, Entendería qué es el hombre, qué es Dios. "- le miro con un rostro interrogante y se levanto del suelo. 

Oliver entonces soltó el aire que sin darse cuenta había reprendido en los pulmones y asintió - Te llamaré- aseguro casi mas como una amenaza, mientras Joanne guardaba su bolígrafo y sacudía la falda de su vestido, -Lo sé - comento con un tono lleno de seguridad que daba la impresión de que la chica jamás era contrariada y al contra conocía las reacciones exactas de cada alma que antes de él la hubieran intentado abarcar.  
-Y yo esperare a que lo hagas - admitió al final con un tono nada cortante a como era de esperar, mientras se giraba y se volvía por donde había llegado; Oliver la miró marcharse, toda ella altiva, era casi como imposible la manera en que su delgada figura podía destacar de entre el resto de exuberantes curvas y como sin siquiera pretenderlo la chica hacía girar cabezas al pasar con su rostro en alto y el suave meneo de sus caderas, la siguió hasta donde su mirada abarcaba mientras Joanne se perdía entre la gente. - Cierra la boca, ¡estas babeando!- exclamo Edward mientras llegaba desde atrás y le daba una palma en la espalda, para luego dejarse caer a su lado, Oliver giro la cabeza  y trago la saliva contenida, tallándose los ojos y pasándose los dedos por el cabello oscuro - Llevo buscándote un buen rato - comento Edward mientras se estiraba recargando las palmas sobre el césped y mirando a las pasantes - Oh ya sé por que te has escogido este sitio - comento de pronto cuando Oliver notó que aún tenia el libro de poemas en la mano con el número de Joanne escrito en el, lo doblo por la mitad y se lo guardo en el bolsillo sin llamar demasiado la atención de Edward.  

-Aquí es por donde desfilan todas las pollitas de la escuela de Negocios - Edward hablaba de pronto sin hablar en serio, y Oliver pudo notarlo soltar... ¿un suspiro? -Pero ahora no estoy disponible, ya no más..... - comento el chico con un tono de ensoñación, mientras un rizo rubio le caía sobre los ojos, Oliver levanto las cejas sin entenderlo del todo - Supongo que entonces lo de tu y la chica va en serio...- y Ed asintió aun con el rostro lúcido en su ensoñación - Extrañare a esos bombones, pero es hora de ser un hombre para una sola mujer - Oliver rodó los ojos y le dio una palmada en la cabeza - Vamos, largo de aquí galán, tengo una práctica en una hora - y sonriendo Edward se levanto del césped y camino alegremente detrás de su amigo...

Pausa en la Estación.... pero una nueva presentación.

Que tal mis estimados lectores!

Pues últimamente he estado un tantillo ocupada y sé que he descuidado mil este blog, aún hay capítulos de estación y ya los primeros de escala por transcribir y corregir, pero mientras tanto he decidido tomarme una pausa para hacer unas cuantas modificaciones al blog y ¿Por que no? además ir presentando otras dos historias alternas.

Ya las irán conociendo conforme comience a subirlas, por ese motivo ahora encontraran etiquetas en cada post, así podrán darle el seguimiento a cada historia por sus respectivos capítulos.

Espero tengan un poquito de paciencia, prometo subir el quinto capitulo de Estación hoy mismo (en este momento estoy transcribiendo), pero por ahora necesitaba dejar el anuncio.