Datos curiosos: es un elemental y al igual que su hermana, Ben también maneja el fuego.
martes, 17 de septiembre de 2013
Adelanto del Capitulo I Sobrevivientes
El cielo se notaba gris, cerca estaría de llegar una tormenta pero a Tara no le importaba, estaba acostada sobre el césped con los ojos cerrados, tenía los brazos extendidos como si hubiera estado haciendo ángeles sobre la tierra
- A Eva no le gustara que te hayas vuelto a teñir - , la voz de Ben la obligo a abrir los ojos, al hacerlo el chico dio un salto
-Tara!- metió rápidamente las manos a los bolsillos mientras ella se incorporaba quedando sentada y recargándose en sus codos
- ¿Qué?- pregunto de pronto asustada
-¡Tus ojos!- señalo Benjamín quien de pronto tomaba su mochila y rebuscaba hasta sacar una pequeña caja de lentillas, Tara se llevo las manos a la cara un poco y visiblemente angustiada mientras el chico le ofrecía la caja de las lentillas
-Pero mis manos están sucias y llenas de tierra!- espeto ella mientras la luz del sol le pegaba directamente en el rostro haciendo relucir el iris de color púrpura que le daba a la chica ese aire de fantasía y a la vez sobrenaturalidad, justamente lo que toda la vida habían estado evitando parecer.
-Ya, no importa - contesto el chico chasqueando y sacándose unas gafas oscuras del bolsillo de la chaqueta -Toma, póntelas -
Ella obedeció sin inmutarse y tras levantarse del suelo se sacudió los vaqueros y se paso una mano por el cabello enmarañado de la nuca -El púrpura me queda natural - exclamo ella mientras le guiñaba por encima de las gafas antes de volvérselas a acomodar, Benjamín hizo un mohín y ella soltó una risilla a sabiendas de que eso molestaría al chico.
Tara y Ben Vivian en un pequeño barrio de clase media en Kingston Massachusetts, se habían mudado allí hacia algunos años, sin embargo Eva había encontrado tan encantador el lugar que decidió que se establecerían allí. Caminando por la Calle y con sus sombras proyectadas tenuemente sobre el pavimento se notaba la diferencia de estatura entre Tara y Ben, Tara era no demasiado alta apenas y medía poco más del metro y medio de estatura, un metro y cincuenta y siete exactamente, le frustraban los tres centímetros que podrían hacer la diferencia entre una estatura baja y la media, sin embargo así era y ella se había resignado a creer que crecería unos cuantos centímetros más hacia ya un par de meses atrás; además Tara y Owen diferían de mucho más que su estatura, pesé a que el mundo les consideraba como si fueran familia, Owen era alto de tez morena y cuerpo atlético, su nariz respingona y sus ojos verde oscuro con amplias pestañas oscuras que le hacían lucir picarón debajo de una mata abultada de rizos oscuros, Tara era al contrario de tez clara, no lo suficientemente como para ser considerada caucásica pero si clara como si tuviera ascendencia latina o italiana, sus ojos grandes y redondos, enmarcados por espesas pestañas castañas cubiertas de máscara para pestañas negra y delineador de ojos negro lucían usualmente un color avellana detrás de las lentillas que ocultaban el inusual color violeta de sus iris; a Tara además le gustaba llevar el cabello recortado por arriba de los hombros y con mechones de colores, tenía las orejas perforadas con dos aros de plata en cada una aún que no piercings en el rostro ni en la parte alta de las orejas, no le gustaban demasiado los accesorios que incluían el dolor físico como tatuajes o los propios piercings pero le habían agujerado las orejas de pequeña y ella decidió hacerlo de nuevo para no lucir como todas las demás chicas que llevaban solo un par de aretes.
A Tara le gustaba destacar, eso estaba claro aún que a su propia y peculiar manera, en ese momento llevaba vaqueros, un sujetador negro y una playera holgada sin mangas de color gris con un estampado al frente que presumía la cara de un gato fumando una pipa, un estampado atractivo por cierto que ella misma se encargo de diseñar en photoshop hacia como un mes antes, Ben llevaba una camiseta roja y vaqueros rectos, nada impresionante sin embargo se veía guapísimo, Tara lo había previsto hacía un par de años, que Ben sería un tipo muy atractivo, sin embargo cuando el la pillaba mirándole con ojos de gato enternecido ella desviaba la mirada inmediatamente, para Eva ellos eran sus hijos, aún que tampoco era que Eva fuera lo suficientemente mayor como para ser su madre.
Caminaron hasta llegar al KFC y Ben se adelanto
-¿Quieres algo para la cena?- pregunto mientras Tara le perseguía y entraba por la puerta que Ben detuvo para que ella entrara, pidieron pollo frito para llevar y una porción extra de puré de papa para Tara
-¿Sabes que nos han confirmado en el Midnight para la próxima semana? - pregunto Ben con un tono casual que logró encender el brillo en la mirada de Tara al instante,
- ¿Juras?, ¡No lo puedo creer!- soltó la chica de repente pegando un jalando por la camiseta al chico para acercarlo y plantarle un beso en la mejilla antes de alborotar sus rizos esponjados,
-En el midnight.... woow- Tara suspiro y se recargo sobre el mostrador mientras una chica detrás de este les entregaba su orden y Ben sacaba su cartera para pagar la nota.
Salieron del lugar luego de que la chica le devolviera el cambio a Ben junto con una miradita coqueta, Tara puso los ojos en blanco cuando notó que Ben le respondía el gesto con un guiño y anduvieron unos metros antes de que Tara volviera a recordar la noticia -Parece como si hubiéramos esperado una vida por esto - soltó de pronto levantando las manos al cielo, Benjamin la miro sonriendo -Ya, por eso he querido ser yo quién te lo dijera, sabía que te encantaría la idea y me hubiera matado que Andre o Thomas te lo dijera -
-Es que... VAMOS A PRESENTARNOS EN EL MIDNIGHT!- Repitió Tara levantando la voz hasta un grito, -AL MIDNIGHT WUUUUH!- entonces de pronto además de gritos empezó a saltar mientras lo repetía una y otra vez -No puedo creer que de verdad nosotros subamos al escenario en el midnight... -
Luego de un rato por fin termino de demostrar su efusividad, y entonces su cabeza comenzó a cuestionarse otras cosas -Oh.. espera y- detuvo de pronto a Ben con una mano al tiempo en que ella misma se paraba en seco delante de la puerta de madera desteñida de su domicilio - Y ¿Cómo es que lo consiguieron? ¿Qué ha dicho Eva? Ella nunca nos dejará con tanta gente tenemos que buscar la mejor manera de decirle que -
-¿Decirme que?- La puerta se abrió y una mujer con apariencia de tener veintimuchos o treinta y pocos salió al umbral, tenia el cabello negro y lacio hasta la cintura y los ojos de un color azul tan claro como el cielo por las mañanas, Tara se paro en seco y miro a Ben de reojo, Ben levanto los hombros y la bolsa del pollo frito que llevaba en una mano
- Decirte que debimos avisarte que no era necesario que prepararas nada para la cena -
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